
Hay pocos árboles tan hermosos como el olivo milenario, de formas atormentadas por los efectos del viento.
Olivo, cuando crezcas, y sientas por tus ramas,
un negror que te humille, y lleves tu cosecha
como una carga de hijos, yo estaré reposando
de este viaje; las penas ocultaré en las sombras…
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